lunes, 4 de febrero de 2013

La historia se repite




Si uno se fija en los acontecimientos del pasado y los compara que el presente, o con el pasado presente, pudiera ser verdad ese dicho de que "la historia se repite".

Alguien dejó dicho que el siglo XIV fue el más cruel, el más nefasto de la historia de la Península Ibérica. En este negro siglo se dieron las tres mayores hecatombes: la peste, el hambre y la guerra. La unión de estos tres desastres diezmaron una población desnutrida, cambiaron las fronteras y los estados y permitieron que los poderosos se quedaran con todos los resortes y los bienes.

La lucha despiadada entre Pedro I (mal llamado el Cruel) y su hermanastro Enrique acabó en una sangrienta guerra civil. Esta guerra duró tres años, como nuestra reciente guerra civil. Curiosamente comenzó en un año que acababa en seis y terminó en otro cuya ultima cifra era el nueve, igual que nuestra guerra civil. En ambos bandos, de aquella y de ésta, intervinieron tropas de países extranjeros. Y para rematar la faena, la Iglesia, siempre tan oportuna, tomó en ambos casos partido por una de las facciones, acusando a la otra de anticlerical y atea.

Esta reflexión no es mía, es de los autores de El Justiciero Cruel, pero las ahijo en este acto.

Si miramos el campo económico y nuestra crisis podemos decir que ya hubo otras crisis, con suspensiones de pagos incluidas, en el pasado. Baste recordar el siglo XVI, cuando Felipe II, hipotecado hasta las cejas y heredando un imperio endeudado, se vio forzado a efectuar la llamada "suspensión de asientos". Y esto se repite del XVI al XIX al menos en once ocasiones.

Pero por más que fuerzo mi pobre memoria y mis exiguos conocimientos históricos no consigo encontrar una época, un tiempo, tan deleznable como el que nos toca vivir.


Adda: la inclusión de la imagen de la famosa "Dama del Armino" de Leonardo da Vinci nada tiene que ver con el post, o tal vez si.