jueves, 20 de octubre de 2011

Decepción


Tenía preparado el texto de este post, con las imágenes sonrientes de algunos, los más notables, mediadores de esa reunión de San Sebastián, que algunos llaman Conferencia de la Paz.

Tenía preparado el texto y lo respeto. La imagen de unos personajes notables, sorientes, reunidos en Donostia, me han producido una profunda decepción. Al ver los cachés de su participación se me han revuelto un poco las tripas. ¿ Quién paga estos dineros ?. ¿ Tal vez las arcas de ETA ?. ¿ Pudiera ser que fueran los grupos proetarras, en las instituciones o fuera de ellas ?. Seguramente el Estado y el Estado soy yo y otro montón de españoles en situación precaria.

Yo pensaba, pobre iluso, que estas cosas se hacían de manera altruista. Yo creía que los Kofi Annán, Bertie Ahern, las Gro Harlem Brundtland y el resto eran seres inmaculados, comprometidos y serviciales.

"Cese definitivo" de las armas, dice ETA, y digo yo ¿ disolución ?. Eso sería lo apropiado, dejar de matar para siempre y disolverse.

Generosidad con los de las metralletas, tal vez , pero..... ¿ impunidad ?.

A mi me hubiera gustado que ese gupo de notables, bien pagados, se hubieran reunido con los partidos políticos. Pero no.

A mi ese cuento de equiparar el tema vasco con el irlandés me parece un despropósito, o mejor aún, una falsedad. Nada tiene que ver un País Vasco en democracia con sus instituciones y sus fueros con una Irlanda históricamente aplastada por la bota del inglés.

Ahora se nos quiere vender el topicazo de que el entorno de ETA, dentro y fuera de las instituciones,  nos ha traído la paz.

Lamento estar decepcionado, cuando debería estar dando saltos de alegría.

La imagen del Hipercor de Barcelona y su sangriento recuerdo me persigue y me persiguirá: 21 muertos, 45 heridos graves y, de ellos, 22 inválidos para toda la vida. Lo siento pero yo no perdono ni olvido.